A partir de una entrevista a cinco jóvenes universitarias y del análisis de sus mensajes, producidos en tres escenarios de interacción (chat, Facebook y Twitter), la autora describe los trayectos biográficos en los que han ido configurando su relación con el texto escrito, e identifica relaciones entre la manera de escribir en dichos escenarios y su grado de adscripción a la cultura escrita. Los hallazgos permiten cuestionar una idea que ha tomado fuerza: que el ciberespacio (con la velocidad, la flexibilidad y la permisividad que lo caracterizan) determina per se el modo como escribimos y leemos en las redes sociales.