«Niña: tiene treinta segundos para terminar»Esa frase, dicha por un senador uribista en 2018, intentó silenciar a Jennifer Pedraza cuando tenía 21 años y llegó al Congreso a exigir más presupuesto para la educación pública. Le quitaron el micrófono, pero no la voz.Cuatro años después, volvió al mismo recinto. Esta vez, como congresista.Este no es un libro de memorias políticas. Es un manual de combate para quienes creen que la política ya no sirve, que nada cambia, que los jóvenes no tienen poder.Es la historia de cómo una generación salió a las calles, tumbó gobiernos en las urnas y llegó al Congreso a romper las reglas. Jennifer estuvo ahí cuando el techo de la Universidad Nacional se cayó. Cuando las protestas incendiaron el país. Cuando eligieron a Petro y creyeron que todo cambiaría. Y también cuando tocó enfrentar la decepción del cambio prometido.Aquí aprenderás que luchar sí sirve. Que una golondrina no hace verano, pero anuncia que algo está cambiando. Y que, cuando la gente se para, nada la detiene. Porque la transformación no ocurre de golpe ni en soledad. Se prepara, se ensaya, se sostiene en comunidad.