Nike se considera a sí misma una empresa de ropa deportiva, y el gigante estadounidense ha mantenido esa filosofía en su impresionante historial de innovación en el diseño, en sus profundos lazos con las mayores estrellas del deporte y en una serie de productos que pueden considerarse clásicos del diseño.
Aunque Nike es una empresa de calzado más que cualquier otra cosa (es en ese sector donde la mayoría de sus grandes ideas se llevan a cabo), en un sentido más amplio es también una empresa de ropa que incrementa el valor de los productos al colocar su Swoosh en prendas básicas que mucha gente hoy considera imprescindibles en sus armarios, en su tiempo libre y, cada vez más, también en el trabajo.