Después de casi tres mil años de haberse escrito por primera vez, el relato del regreso a Ítaca de Ulises, «aquel varón ingenioso, que anduvo errante largo tiempo después de haber destruido la sagrada ciudad de Troya», continúa inspirando de maneras poderosas nuestra imaginación y motiva aún profundas reflexiones sobre lo que somos y lo que dejamos de ser.