Arquitectura para la vida lenta. Construcciones en las que se cuela el paisaje a través de las ventanas. Jardines pensados para transcurrir. Escenarios de charlas a la fresca y refugios para remojones durante el verano. En Mallorca, la arquitectura es escenario de un estilo de vida definido por el Mediterráneo. En este contexto, las casas son extensiones naturales del paisaje. Ya sea en antiguas viviendas reformadas para la vida moderna, o nuevas con volúmenes esenciales y espacios minimalistas, la tradición y la vanguardia se entrelazan para contar una historia única y fascinante. En esta Isla, la más grande de las Baleares, la arquitectura no es mera construcción, y el diseño no es un escaparate, sino una simbiosis entre el hombre y su entorno, con espacios que invitan a la contemplación y el disfrute.