Los sabios que diseñaron las bases matemáticas de nuestra civilización.
Los nombres de Pitágoras, Arquímedes y Euclides resonaron en las antiguas calles de Samos, Siracusa y Alejandría mucho antes de convertirse en el símbolo de la sabiduría misma. Pitágoras, el místico que descubrió la armonía numérica que rige el cosmos, fue elevado a categoría divina y reunió en torno a su figura una secta de seguidores. Arquímedes es popularmente conocido por grandes frases, como «Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo» o el grito «¡Eureka!». Sus tratados matemáticos se ocuparon de problemas físicos con un rigor que no encontraría igual durante siglos. Euclides, con sus Elementos, reunió todo el conocimiento matemático previo en la obra más influyente de la historia de esta disciplina, un texto que serviría de manual de aprendizaje durante más de dos milenios.