Este libro se desarrolla un análisis hermenéutico y crítico en torno a cierta experiencia moral de la discapacidad y a sus efectos en la constitución de los horizontes morales o universos de sentido de las sociedades occidentales judeocristianas. A lo largo de este, se discute sobre una existencia ambivalente y dilemática de aquellos que actualmente nombramos personas con discapacidad, así como se explican algunas interpretaciones de la presencia de la discapacidad en muchas sociedades como un síntoma cultural para delimitar lo que hay que decir y hacer para tener una vida buena. Esto, que parece ser implícitamente un universal, se fundamenta en presuposiciones metafísicas e intuiciones morales de completitud, perfección y normalidad. Asimismo, en este se explotan diferentes dimensiones de la experiencia moral de la discapacidad y se muestra la interdependencia entre hermenéutica, moral, ética aplicada y política.