A lo largo de los siglos, tanto artistas como enamorados han recurrido al lenguaje secreto de las flores, la floriografía, para enviar de manera discreta mensajes claros sobre sus anhelos y emociones. Con tan solo una simple flor podían transmitir múltiples significados ocultos, desde un seductor «me gustas» hasta una declaración
seria de amor eterno. Estos son algunos ejemplos: Una arvejilla transmitía un amistoso «pienso en ti» Una rosa lavanda proclamaba a gritos «amor a primera vista» Un geranio simbolizaba la «amistad» Un hibisco expresaba un deseo de «paz y felicidad» S. Theresa Dietz ha recopilado meticulosamente más de mil flores en esta preciosa y actualizada guía completa, repleta de ilustraciones a todo color.