Adiós, Rumania es una obra de teatro contemporáneo en un solo acto que se inscribe en la línea del realismo escénico. La acción transcurre en tiempo real dentro del baño de un teatro, donde dos personajes Manuel, un publicista de 38 años, y Fernanda, una joven estudiante de actuación se enfrentan en un diálogo cargado de tensión emocional. A partir de una conversación aparentemente casual, emergen conflictos profundos relacionados con el amor, la dependencia, la mentira y la identidad. El texto explora la fragilidad de las relaciones humanas y la imposibilidad de controlar las consecuencias de nuestras decisiones, utilizando un lenguaje dinámico, sarcástico y lleno de ambigüedad. La obra plantea preguntas sobre la naturaleza del amor y la verdad, sin ofrecer respuestas definitivas, invitando al espectador a reflexionar sobre la complejidad de los vínculos afectivos en un contexto marcado por la toxicidad y la desesperanza.