«Cada persona es una novela de vida, de tragedias y comedias, de epopeyas y crónicas, de epístolas y cuentos maravillosos. Mi historia no tiene nombre, y si lo tiene, no seré yo quien la bautice».¿Qué es aquello, oscuro y siniestro de nosotros, que no nos produce miedo confesar? En una noche lluviosa, en un paradero de buses, Jerónimo Montero y Nadia Camila Almícega se conocen. A partir de ese encuentro, casualidad, causalidad o golpe del destino, nace una historia habitada por obsesiones, manipulaciones afectivas, miedos, inseguridades y violencias que provocan un trágico desenlace. Mauricio Mora Ladino ha creado una obra incómoda, compleja, única y profunda, muy bien estructurada y desarrollada narrativamente. Es un espejo roto, un magistral viaje por la mente de un personaje en el que se evidencian nuestras luces, sombras y algo más. Memorias, deseos, erotismo, tensiones, obsesión, el afecto y su ausencia han creado una espeluznante receta: Cucarrones en aceite. «Hay amores que lo marcan a uno como tatuaje en el alma, que nos llevan a tomar decisiones que desvían el curso de un río, trastocan el color de un océano o incendian el germen de una guerra».