Por qué son inquietantes una hermana que nunca nació, un punto negro en el cielo, el canto del loon, la humedad en la caleta de un narco, esa tía monja, el fuego de las amigas, la polilla que revolotea, los ojos del que mata, el peso de un cuerpo que ha estado ausente, cuarenta gallinas desplumadas, la hermana que sabe brujiar, una amenaza como un toro negro, unas uñas pintadas de rojo. Estos trece relatos, tan magistrales como sobrecogedores, nos revelan que aquello que nos perturba es el misterio que cargamos en el cuerpo, las heridas siempre abiertas y esas presencias invisibles que nos cercan.
Cuando la razón no alcanza, la literatura de Lina María Parra Ochoa, que es pura intuición de las entrañas, nos regala las respuestas que descansan en el revés del mundo, y nos siembra la idea de que todos somos una cosa salvaje, y todos, aunque no lo sepamos, hemos conocido la muerte.