Un padre y sus dos hijos salen a pescar un día en el que se anuncia la tormenta. Mientras en el mar la pesca abundante llena de muerte la lancha y convoca la tragedia, en la costa se ha quedado la madre, la «loca venteada», perseguida por las múltiples voces que le hablan al oído casi siempre para mal. Los mellizos, Mario y Javier, lidian a duras penas con el odio que sienten por la arrogancia devastadora de un padre que nunca ha sabido cómo quererlos, y tratan de aceptar el abandono al que ha sometido a su madre que, mermada por el desamor, ha ido perdiendo la razón.