Un paisaje adolescente: moteles de carretera, playback en la ikastola, huesos de yegua, llamadas perdidas, bajar en bus al Moro, subir al velódromo en moto, los pasillos del instituto, un accidente. De pequeñas, Jone y Polly eran inseparables; hoy, si se cruzan, ni se miran. Impulsada por esa rabia que fermenta con los años, Jone se dirige a Polly, la vecina del chalet con la que se morreaba palma contra palma, la boca tapada. Lo que empieza como ajuste de cuentas se convierte en una declaración que ni siquiera puede admitir ante sí misma, una confesión inacabada, un relato lleno de fisuras.
Pleibak es una novela iniciática, donde cada recuerdo adolescente pesa como una piedra. Ambientada en la Euskal Herria de los noventa y principios de los dosmil, retrata un mundo atravesado por la amistad, la traición, el deseo y la política.
Tras el éxito de su debut narrativo, Basa, Miren Amuriza, una de las voces más potentes de la nueva literatura vasca, regresa dando forma a una lengua bastarda, viva, para contar aquello que pasó cuando «no pasó nada». Una novela afilada, generacional, sucia y brillante como una navaja en la mochila.