Este libro colectivo llama la atención sobre el carácter ético-político de la reflexión de Michel Foucault, figura indiscutible del pensamiento contemporáneo. Frente a cierta interpretación imperante que restringe el trabajo del filósofo al análisis crítico de los modos de sumisión y sometimiento, esta obra busca evidenciar que el análisis ético de Foucault comporta un carácter político afirmativo ligado a las formas de producción de la verdad y a la producción de un sujeto, a la subjetivación, irreductible a la persona humana del cristianismo, y a la subjetividad de los filósofos modernos.