En este testimonio íntimo, Laura Prieto comparte el proceso de duelo por la pérdida de su hija Nora, de cinco años. Con una sinceridad conmovedora, combina el dolor más profundo con la resiliencia y la esperanza que surge de las señales percibidas del otro lado. Sus palabras, intensas y reveladoras, invitan a detenerse, a reconocerse en la vulnerabilidad compartida y a descubrir un horizonte más luminoso tras la pérdida. Un libro valiente sobre el amor, la ausencia y la fuerza de seguir viviendo.