El 5 de febrero de 1999, María Paula salió de su casa en Bogotá después de una discusión con su madre. Esa noche no volvió. Fue secuestrada y llevada a la selva, donde permanecería cautiva durante meses en un campamento guerrillero. Entre el barro, lasbengalas que iluminaban la noche como advertencia de muerte y el ruido de una guerraque no le pertenecía, tuvo que aprender a sobrevivir. Esta crónica reconstruye esos días a partir del testimonio de María Paula, la bitácora escrita con dolor por su padre y los cuadernos llenos de angustia de su madre, quienes registraron cada día de espera junto a un radio de banda corta que nunca se apagaba.Es un relato sobre la violencia que se hereda, sobre el dolor que no se logra curar conel silencio, y sobre un país que permitió que la guerra llegará hasta las familias. Porque elconflicto armado no es un capítulo cerrado. Las cicatrices siguen abiertas. La revelaciónfinal de quién narra esta historia es una verdadera sorpresa que transforma todo lo leído.