La ciudad de las damas, Christine de Pizan responde con brillante firmeza al misógino Roman de Rose, de Guillaume de Lorris. Pizan levanta una ciudad alegórica destinada a albergar a mujeres ilustres de la historia, la mitología y la literatura. Mientras edifica simbólicamente esta ciudad, Pizan construye también una poderosa defensa de la dignidad, la inteligencia y la capacidad de las mujeres, inaugurando una de las obras fundamentales del pensamiento protofeminista europeo.