Tres meses en una isla privada. Dos hombres. Un millón de dólares. Solo tiene que domar a Nash Wilde. Dos años después de que la hermana de Zara y su novio murieran en un accidente aéreo, la última persona que Zara esperaba que apareciera en su puerta era el padre de Preston, Alistair Wilde. Sin embargo, ahí está, con una oferta que Zara quizá no pueda rechazar: ser la novia de su hijo durante tres meses, vivir con ellos en una casa apartada, y un millón de dólares para ella.