El lector puede pensar que es una trivialidad hablar de empresas centradas en las personas, pero todos sabemos que dirigir empresas es una tarea ardua, difícil y compleja, y es por ello que poner el foco en la persona, aunque obvio, se hace cada vez más necesario y relevante. Usted tiene entre manos un escrito que explica de manera clara y rigurosa que toda organización humana encuentra su fin último en el servicio a las personas, pues ésta es su verdad más radical. En particular, la empresa existe para atender necesidades insatisfechas, crear riqueza genuina, proveer a su continuidad en el tiempo y promover el desarrollo humano de todas las personas vinculadas a ella.