Toda historia tiene dos caras. . .
Bea no podría estar más emocionada por sus próximas vacaciones en la isla de Gotland. Está desesperada por escapar del agobiante calor de Estocolmo y recuperarse del estrés de la vida cotidiana en compañía de su amado Niklas, con quien lleva casada treinta y dos años, sus dos malhumoradas hijas adolescentes y su querida familia política. Una noche, poco antes de su partida, Bea y Niklas discuten por un asunto trivial. Niklas sale con un amigo para desahogarse, pero no vuelve a casa, y la irritación de Bea pronto da paso al pánico al imaginar qué tipo de desastre podría haber ocurrido para retrasar su regreso.
Lo que Bea descubre cambiará su vida para siempre: su marido está bien, pero su matrimonio, no. Él quiere dejarla, y aunque a Bea esto le parezca una locura repentina, para Niklas es cualquier cosa menos eso...