La de Vincent Roazzi no es una historia de éxito común y corriente. Antes de empezar a acumular millones de dólares en patrimonio y crearse una reputación como formador de líderes, Roazzi creció en Brooklyn, donde estuvo rodeado de un ambiente hostil que muchas veces lo llevó al lado equivocado de la ley. Con una vida de excesos, cayó en las adicciones y la autodestrucción. Además, con un matrimonio en crisis y un negocio en bancarrota, parecía que su vida había llegado a su n a los 35 años. A los 40, su vida dio un giro, recuperó el amor por el trabajo en una empresa de construcción y luego en el área de ventas, donde comenzó a crecer hasta convertirse en vicepresidente y posteriormente en multimillonario. Esta obra que tiene en sus manos es la reflexión sincera sobre su caída y ascenso.