María del Pilar Cuesta Acosta, Ana Belén para el resto del universo, fue la última niña prodigio. Desde que empezó a cantar en los concursos radiofónicos, supo que quería ser artista, como Marisol, y darle a su familia una casa mejor que la que tenían en el madrileño barrio de Lavapiés. Lo consiguió a los trece años, cuando se convirtió en Ana Belén con Zampo y yo, su primera película. En esta conversación con el escritor y guionista Edu Galán, repasa su trayectoria vital y profesional, donde ha habido muchos éxitos y algún fracaso, y donde ha llevado en paralelo sus dos carreras artísticas: la de cantante, que ha desarrollado con su compañero de vida, Víctor Manuel, y la de actriz de teatro y de cine. Sus canciones y películas son hoy parte de nuestra memoria colectiva.