Frente a una realidad caótica y compleja, la alternativa al liderazgo de control es establecer vínculos basados en la colaboración y la confianza. El concepto de inteligencia vincular se define como la sensibilidad para distinguir relaciones en donde aparentemente no las hay. La inteligencia vincular implica reconocer patrones relacionales en el vínculo con el otro y, así, generar estrategias para impactar en lo emocional y lo vincular. Implica, además, entender que no todo pasa por mí o por el otro sino en cómo nos relacionamos. En ese sentido, promover la creatividad y la motivación en la misión de la empresa potencia resultados extraordinarios.