Querido lector, ¿Quieres mi consejo? A caballo regalado no le mires el diente. No querrás ver los dientes podridos. En este caso, el regalo es una beca para asistir a la prestigiosa Universidad de Neveah. ¿Los dientes podridos? Bueno, vinieron en la forma de mi flamante hermanastro y su pequeño grupo de mejores amigos arrogantes y pretenciosos. Cuatro hombres peligrosamente guapos y estúpidamente ricos que se decidieron por mí mucho antes de conocernos. Hombres acostumbrados a conseguir todo lo que quieren, sin importar el precio.