De una pionera del coaching llega una guía para dominar una de las habilidades más difíciles de un coach: reflejar las palabras y expresiones de los clientes para que se vean a sí mismos bajo una nueva mirada. Los coaches dependen demasiado de hacer preguntas abiertas, afirma Marcia Reynolds. Pero las preguntas solo buscan respuestas: la indagación reflectante proporciona información. Cuando, en lugar de recibir preguntas, los clientes logran escuchar sus opiniones y creencias expresados por otra persona, son impulsados a considerar críticamente de qué modo su pensamiento afecta sus objetivos.