El clásico de toda la vida ahora se presenta en un formato nuevo, en piezas grandes de puzzle y con unas ilustraciones modernas y actuales. La trama transcurre en la ciudad y nos encontraremos escenas de personajes que están en situaciones de nuestro día a día. Ahora la Reina de Corazones ya no vive en un castillo sino en un rascacielos en el centro de la ciudad y le encanta ir a spas para relajarse, incluso hay días que ella misma improvisa con baños de espuma y de sales. Alicia ya no merienda en el campo, sino que se reúne con su amigo el Conejo Blanco en la terraza de su edificio para ver el atardecer sobre la ciudad. El Sombrerero Loco en esta historia regenta una pastelería y él mismo hace pasteles que son mágicos pues tienen el poder de encoger y agrandar a las personas. Los personajes de Alicia en el País de las Maravillas son muy imaginativos por lo que se prestan a diversidad de interpretaciones y se adaptan bien a todas las versiones que se puedan crear sobre ellos.