En una entrevista citada en el prólogo de este libro, David Graeber afirma: "Estoy interesado en la antropología porque me interesan las posibilidades humanas. Creo que la antropología es la única disciplina que realmente trata de comprender toda la gama de lo que ha sido posible, política, económica y socialmente. En cierto modo, siempre ha existido una afinidad entre la antropología y el anarquismo, simplemente porque los antropólogos saben que una sociedad sin estado es posible. Ha habido muchas de ellas, y han funcionado bien".rnLos capítulos publicados en este libro hacen parte de una colección de ensayos de David Graeber publicada en 2007. El autor considera que su libro debe tomarse como una invitación a dialogar más allá de los límites del discurso académico convencional. Que cada ensayo es una reflexión y experimentación, que ofrece a modo de regalo para quienes comparten su inquietud por las posibilidades humanas desde la perspectiva de la práctica y ética anarquista. De esta manera, nos presenta un libro que no se conforma con describir ciertas situaciones, sino que busca desestabilizar algunas de nuestras certezas, abriéndonos a nuevas preguntas y perspectivas (Tomado del prólogo de Eduardo Restrepo a este libro).